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Full text of "Una tiple de café : sainete lírico, de costumbres, en un acto y en verso"

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1 . 3 2 I 



ADMINISTRACIÓN 
LÍRICO-DRAMÁTICA. 

UNA TIPLE DE CAFÉ. 

saínete lírico, de costumbres, 
EN UN. ACTO Y EN VERSO, 

LETRA 

DEL BARÓN DE CORTES, 

MÚSICA 

DEL MAESTRO ESPINO. 

Representado por primera vez el 10 de Setiembre en el teatro 
del Buen Retiro. 



MADRID: , «f 

SEVILLA , 14 , PRINCIPAL. 

1876. 



* 



UNA TIPLE DE CAFÉ. 



SAÍNETE LÍRICO, DE C6STÜMBRES, 



EN UN ACTO Y EN VERSO, 



LETEA 



DEL BARÓN DE CORTES, 



[TJSICA 



DEL MAESTRO ESPINO. 



Representado por primera vez el 10 de Setiembre en el teatro 
del Bnen Retiro. 



MADRID: 

IMPRENTA DE LOS SEÑORES ROJAS, 
Tudescos, 34, principal. 

1876. 



PERSONAJES. 



Jesusa Sra. D. a Antonia García* 

Serapia D. a Pascuala Cabeza. 

Una madre de familia D. a D. Custodio. 

Juan Sr. D. José García. 

Melodía D Luis Carceller. 

Julio D. José Sala. 

D. Juan D. Salvador Videgain 

Pelón ü. Serafín García. 

José D. Andrés Ruesga. 

Un Polizonte. ... D. Julián Castro. 
Ccjbro N. N. 

Hombres y Mujeres concurrentes al Café. 



Esta obra es propiedad de su autor, y nadie podrá, sin su 
permiso, reimprimirla ni representarla en Esi-aña y sus posesio- 
nes de Ultramar, ni en los paises con los cuales haya celebrv di.s 
ó se celebren en adelante tratados internacionales de propiedad 
literaria. 

El autor se reserva el derecho de traducción. 

Los comisionados de la Administración Lirico-dranática de 
D. EDUARDO HIDALGO, son los exclusivamente encarga- 
dos de conceder ó negar el permiso de representación y del cubro 
de los derechos de propiedad. 

Queda hecho el depósito que marca la ley. 



Á MI HIJA MATILDE. 



Queridísima rubia de mi alma. También esta obrilla es 
luja mia, pero no vale toda ella ni una pestaña tuya. 

¿Sabes por qué te la dedico? Nó a título de hermana — 
que eso sería ofenderte — sino porque siento cierto orgullo 
al podértela enviar envuelta en el bondadoso aplauso pú- 
blico. 

Dos de sus piezas de música, pertenecen á ese género 
español que tanto gusta y que tan graciosamente cantas. 

Tú las aprenderás; y cuando tu dulce voz las traiga a mi 
oido, olvidaré seguramente alguna pena. 

Yo te aplaudiré. ¿Sabes cómo? Cubriéndote de besos. 

Toma algunos á buena cuenta de tu padre 

PASCUAL. 



Digitized by the Internet Archive 

in 2012 with funding from 

University of North Carolina at Chapel Hill 



http://archive.org/details/unatipledecafsai16414espi 



ACTO ÚNICO. 



Interior de un café cantante en Madrid. —Mesas en diferen- 
tes puntos de la escena.— Aparador en el fondo y puertas 
laterales. 

ESCENA PRIMERA. 

Coro de uno y otro sexo, compuesto de gentes aficionadas á los 
cafés cantantes, Julio escribe sentado á una mesa. José vá 
de un lado á otro sirviendo á los parroquianos. 

MÚSICA. 
Coro. 



Hombres. 


¿A usted le gusta el cante? 


Mujeres. 


Si señor. 


Hombres. 


Es un cante muy bonito. 


Mujeres. 


Y español. 




Estoy por lo flamenco. 


Hombres. 


Ya se vé. (Entusiasmándose.) 


Mujeres. 


Y yo soy muy flamenca. 


Hombres. 


Ay, ole. 


(Los hombres entusiasmados llaman fuertemente al mozo 




dando palmadas.) 



Mujeres. 
Hombres. 

MüJElWíS. 

Müjíkes. 



Hombres. 



Mujeres 



(OxO 



Hombres. 
Mujeres 



¡Mozo! ¡Mozo! 

Traiga usted 

más tostadas, 

más café. 

Más azúcar 

más anís. 
Viva el rumbo 
porque sí. 
Ay ole! 

¡Ya se vé! (Jaleándose anos á ot/vs.J 
Cuando el Señor hizo el mundo, 
con sus marros bendecidas, 
en los hombres de mi España 
puso la galantería. 
Es usted muy fina , 
eso es un favor 
que seguramente 
no merezco yo. 
Con sus alabanzas 
me confunde usted; 
cuente usted, señora , 
con mi pequenez. 
Cuando el Señor hizo el mundo 
con sus manos bendecidas, 
el salero y la hermosura 
puso en las españolitas. 
Es usted muy fino; 
no prosiga, no, 
con los cuchicheos 
que me dan rubor. , 
ñéndose un poco el rostro con las manes.) 
Con sus alabanzas 
me confunde usted. 
y me está pasando 
lo que yo me sé. 
jAy, ole! 
¡Ay, ole! 



Hombres. Es usted muy fina, etc. 
Mujekes. Es usted muy fino, etc. 

HABLADO. 

Uso. jMozo! Café con tostada. 

José. ¿De abajo? 

Uno. No tal, de arriba 

J03É. ¿Qué va á ser? (A Otro.) 

Otro. Dos medias copas. 

¡Pronto! 
Juno. La charla maldita 

me apaga la inspiración. 

¡Gracias que las redondillas 

han resultado perfectas! 

¡Qué situación tan bonita! 

¡Un mozo desenfadado 

insulta al anciano Silva! 

(Declama.) 

Contestaré sin rebozo 

y en lenguaje franco y llano. 

Te desprecio por anciano. 

— ¡Respeta mis canas, mozo! 

(Muy fuerte la última palabra.) 

Jo-É. ¿Señor? 

Julio. Si no te llamaba, 

majadero!... es que leia!... 

José. ¡Es verdad! L'amar usted. 

Usted tiene ya la guita 
muy agarráa... Vamos, antes, 
— es un decir, — consumia, 
no diré que fuera mucho, — 
en fin, alguna cosilla. 

Julio. ¿Que no consumo? Consumo 

toda la paciencia mia. 



8 

José. Era todo un parroquiano; 

daba el hombre su propina, 
y se estaba aquí un ratito... 

Jullq. Ahora me estoy todo el dia 

¿Qué objetarás? ¿Que no tomo? 
Pues me tomo con la vista 
cada bistek con patatas, 
muchacho, y cada tortilla!.. 
Tomo del fogón aquel 
la atmósfera alimenticia. 
Tomo La Correspondencia, 
el sobrante de colillas, 
el residuo de patatas 
de algunas personas finas 
que no se las comen todas 
y suelo tomar cerillas. 
¡Dime después que no tomo! 
Y tomo más todavía... 
Tomo determinaciones, 
tomo asiento, tomo tirrias, 
tomo la puerta además, 
en fin, nadie tomaría 
más que yo tomo, á ro ser 
que tomara cucharillas. 

José. Pero no toma alimento. 

Jumo. ¿Para qué lo necesitan 

los poetas? 

José. ¡Buen oficio! 

Julio. El hambre es propia de artistas. 

José. Buen provecho. ¡Tan al pelo 

que pasaba usted !a vida!.. 
No se yó por qué razón 
dejó la peluquería. 

Juno. No estaba ya mi cabeza 

para arreglar las vecinas. 
En pos siempre de argumento» 
y apurando la inventiva, 



José. 

Julio. 

Jotí. 

Julio. 



le afeitaba los bigotes 

al que pedia patillas; 

mucbas veces en las cejas 

ponia la bandolina: 

agua caliente le daba 

al que la pedia fria; 

no falta quien se ba comido 

un frasco de .brillantina; 

recortaba las narices, 

y viendo tanta desdicha, 

M una semana, el maestro 

me plantó la cesantía. 

¿Y qué vá usté á hacer ahora 

para ganar la comida? 

"Vivir del arte. ¿No vive 

la señora Jesusilla? 

lia. prima donna del cante... 

¡Seis pesetas gana al dia!.. 

y luego café y tostada 

cada vez que me los pida. 

¡Es una gran positura!.. 

¡Qué mujer! 



ESCENA II. 



Dichos y Melodía. 



Melodía. 


¡Ave María!.. 


Varios. 


¡El maestro! 


Melodía. 


Bnenas tardes. 




¡He escrito dos melodías 




que asombran! 


Julio. 


¿Para JesuaaP 


Melodía. 


Cabales. 


Julio. 


¡Serán magníficas !■: 


Melodía. 


Ni Wagner, ni Meyerber, 




ni toda la retahila 



10 





de clásicos, dos canciones 




tan hermosas compondrían. 




La letra es de este señor. 




(Felicitaciones y cortesías.) 


Julio. 


¡Aun vive en la patria mia 




el sacro fuego del arte! 


Melodía. 


¡Qué canción! 


Julio. 


Vamos á oiría. 


Vamos. 


Sí, sí. 


Julio. 


Ya es tarde... 


Varios. 


No tal. 




¡Que la cante! 


Melodía. 


Todavía 




tardará en venir Jesusa. 




■ Jesusa es la que me inspira. 




Yo le escribo el repertorio 




con que en el café electriza 




á la concurrencia... Oidme. 




Despachamos enseguida . 




Se titula la canción: 




«La coqueta del tram via.» 


Varios. 


¡Muy bien! 


Melodía. 


Silencio señores. 




Dicen así las coplitas: 


t 


MÚSICA. 



Melodía. Al entrar lista en el coche 

á un pollito pisaré 

y al decirle que dispense, 

la boquita enseñaré. 

Al mirarla tai graciosa 

el señor se prendará, 

y al llegar lo del billete 

ya sé yo quien pagará. 
Coro. Ta, ta, ta, ta. 

ta, ta, ta, ta. (Movimiento de tram-vía.) 



11 

Melodía. Al descuido con cuidado 
un pié muestro seductor 
y aunque estemos en Diciembre 
sudará mi buen señor . 
Porque el dulce movimiento 
del tram-via y su correr 
á los hombres más pazguatos 
predisponen al querer. 

Coro. Te, te, 

te, te. 

Melodía. Para el coqueteo, 
para el buen vivir, 
vale más tramvía 
que ferrocarril . 
Yivan esos coches 
por lo que sé yo; 
viva cien mil veces 
quien los inventó. 

Coeo . Para el coqueteo, etc , etc. 



II. 



Melodij . Si el vecino es primavera 
bostecitos fingiré, 
y al llegar enfrente á Fornos 
el tramvía dejaré . 
Con andares menuditos 
entraré en el restaurant, 
y al llegar lo de la cuenta 
ya sé yo quieu pagará . 

Coro. Ta, ta, 

ta, ta. 

Melodía. Tomaremos entrt-cótes, 
mas patatas, no señor; 
porque sé que las patatas 
son contrarias al amor. 
Veré al pollo si con vino 



12 

lo consigo marear, 
porque está quien pierde el seso 
cerca de matrimoniar. 
Coro. Para el coqueteo, etc., etc. 





HABLADO. 


Vahíos. 


Es una cosa preciosa. 


Julio. 


¡Es una cosa divina! 


Melodía. 


Muchas gracias. ¡Es favor!.. 


Julio. 


¿Cómo favor? Es justicia. 




¡Qué zarzuelas compondremos! 



ESCENA III. 

Julio se ha puesto á escribir en una mesa y se sienta a $% 
lado Melodía. 

Dichos. D. Juan y Juan. 



D. Juan. 


Muy buenas. 


José. 


(¡Un par de lilas!) 




¿Cómo va, señor D. Juan? 


D- Juan. 


Muy bien: dame una cerilla. 




cómprame luego una caja, 




me das otra banquetita 




y después me das El Diario, 




después la Soberanía. 




después me das cigarrillos, 




después me das la hora fija 




y después dos medias copas. 


JlSÉ. 


¿Cómo, mezcladas? 


D. Juan. 


De pita. 




(José les sirve una botella y copas.) 


Juan. 


Muy gastaor vienes hoy. 


D. Juan. 


Como siempre. 


Juan. 


Habiendo guita. 



13 

D. Juan. (Habíame de usted... no crean...) 

Juan. Si quieres te daré usía. (Siguen aparte.) 

D. Juan. Me tienen por personaje 

todas estas gentecillas... 

como me ven estas prendas 

y esta cadena... maciza... 

Pero vamos al asunto. 
Juan. Ya ves que acudí á tu cita. 

D Juan. Estabas en Cartagena 

muy mal, según me decías 

en tu carta. 
Juan. Más perdió, 

no llegué á estar en mi vida, 

¡ Mira si me vi apurao, 

que tentación tuve un dia 

de ponerme á trabajar ! 
D. Juan ; Apurado te verías í 

¡ Pobre Juan ! ¿ Y qué te has hecho ? 
Juan. Este pantalón que miras. 

D. Juan. No seas tonto... 
Juan. Eué el sastre 

quien hizo la tontería: 

ya sabe que este favor 

le deberé mientras viva. 

¡ Pero págame un bistek 

que tengo un hambre canina ! 
D. Juan. Hoy salí sin el bolsillo... 
Juan. Mil veces te oí en la vida 

que siempre llevas dos duros 

pa tus amigos encima. , 

D . Juan. Pero si los gasto ahora 

me quedo en claro... vendría 

después algún otro amigo 

y entonces... ¿quién lo convida? 



u 

ESCENA IV. 

Dichos y el Pelón. 
(Pelón da dos golpes fuertes con el sable y acude el mozo.) 

Pelón. Oye tú, José... ¿lia venido 

hoy por aquí Jesusila? 
Josa. No señor; es muy temprano: 

no ha venido en toavia. 
Pelón. Dile que he estao. . en presona 

y que giielvo de seguida. 

] Tengo hoy hambre de quimera ! 

¡ Gracias que naide me mira ! 

ESCENA V. 

Dichos, menos el Pelón. 

D. Jijan. ¡ Qué ligero dio la vuelta 

el cabo Pelón!.. ¡ Por vida I... 

Hay hombres de mucha suerte. 

Casado el cabo vivia, 

pasando las de Cain 

con su mujer. . ¡ una víbora! 

| Mas se le ocurrió al Gobierno 

el decretar esa quinta 

de casados y á la esposa 

la dejó en Andalucía 

con la suegra y los chiquillos 

y pasa aquí la gran vida ! 

Anda tras de la Jesusa... 
Jban. El nombre de aquella endina 

¿te acuerdas? ¡ Y me hace falta ! 
D. Juan. ¡Eres viudo! \ Dios la asista ! 
Juan. j Hombre, como fué mi esposa 



15 

y la quise unas miajillas... 
La verdad es que no sé 
si está muerta ó está viva. 
Como nos disipáramos 
por lo de... 
D. Juan. Tuve noticias. 

Oye, ¿y por qué os separasteis? 
Juan. Se puso muy remalísima: 

tiricia negra que dicen. 
Yo al verla tan amarilla 
y que estaba tan dengosa 
con la enfermedad maldita.- . 
La puse verde... y azul 
y el arco iris encima; 
pero se me fué la mano 
y la rompí dos costillas, 
vamos... y entré en Cartagena.. 
D. Juan. Llevando una leontina 

en el tobillo... 
Jijan. Eso es. 

Pero vamos, quise un dia 
najar pa tierra de Oran, 
y un centinela de vista 
me saltó un ojo... 
D. Juan. Y quedaste 

persona desconocida 
para volver al oficio. (Con v, 
¿Habrás hecho economías? 
Allí había mucha plata... 
Tendrás relaciones... finas. 
Juan. ¡Yaya! Lo que es relaciones 

te puedo hacer infinitas; 
de la toma del castillo; 
de las batallas marítimas... 
D. Juan. ¿Pero tú aquí harías algo 

cuando casado vivías? 
Juan. Ayudaba á mi mujer: 



16 

ella siempre repetía 
que sin sombra de marido 
está una mujer perdida: 
con que yo le daba sombra; 
pues... á mi sombra vivia. 

ESCENA VI. 

Dichos y Sera pía (Rumlosa de mantilla). 



Serapia. Mozo .. vendrá un caballero 

con un largo levitón, 

y borlas de autoridad, 

y facba de gran señor; 

medio canas las patillas, 

no muy guapo y gordinflón. 
José. El cabo de la secreta; 

lo conozco mucho yo . 
Serapia. Dígale usted que me espere 

un momentito, pues voy 

en casa de una condesa 

que un recado me mandó 

para no sé qué negocios... 

¿sabe usté? pues como soy 

prendera... 
José . Si ya lo sé . 

Serapia. Tome V. y sin temor 

(Finge que m a darle dinero y no se lo da.) 

de que jamás le descubra, 

va á contarme quienes son 

ciertas personas que vienen 

á este café cantaor: — 

¿Quién es una tal Jesusa, 

que gasta gran pañolón 

y canta por lo flamenco, 

aunque tiene mala voz? 

¿Qué belén trae con ella 



17 



un soldao... farfantón... 
— Juan se llama — algo feúcho, 
muy patoso y hablador. 
¡Entéreme bien de todo 
y cuente con un doblón, 
pues me han dicho no sé qué 
y en autos quiero estar yo! 
José Le diré á usté: la Jesusa 

por dos veces se casó 
en segundas nupcias... pues, 
y del marido enviudo 
cuando feneció el primero 
con quien se matrimonió 
después del fallecimiento 
que la muerte le causó 
al difunto que vivia 
cuando el que vive murió: 
es todo cuanto yo sé, 
y está más claro que el sol. 
¡Mire usted!... ¡la autoridad 
tengo á mi disposición!... 
¡Figúrese si don Juan!.. 
¿D . Juan? ¡Valiente gachó!.. 
Cuénteme usted cuanto sepa; 
esto es solo entre los dos. 
El cree que nadie sabe 
que en secreto se casó 
hace lo menos dos meses 
con esa del veintidós; 
una portera más gorda 
que el aquel de San Antón. 

Serapia. Me la pagará... en viniendo 
esta tarde mi señor. 

José . Si viene tóos los dias... 

Es más fijo que el reloj: 
¡Chalao está por Jesusa! 

Seraha. ¡También el viejo! 



bEBAPIA. 



José. 
Serapia 

José. 



18 

José. ¡Pues no!... 

El dia de San Jesús 
la regalo un pañolón. 
Sera?i\. Ya sé bastante... Tú toma. 
• y el oro apague tu voz. 

(Le dá imas monedas y vtlse.J 
JosÉo ¡Cuatro monedas del perro! 

Yaya un oro..:., ¡similón! 

ESCENA VIL 

Dichos, mexos Serapia. 



D. Juan, 
Juan. 

D. JtTAÍÍ. 

José. 

Julio. 



José 
Julio. 



Melodía. 



¿José, sin duda conoces? 

Buena moza, Juan. 

No es mala... 

¿Pertenece al señorío? 

Tú sabrás... 

No, es parroquiana. 

«Más brilla mi pelo rubio {Leyendo. 

que la nieve de esas canas. 

Acorta razones. — ¡Mozo! 

¡Mozo!» 

Voy. 

Si no te llaman. 
Esta es la mejor escena; 
La mejor que tiene el drama. 
'(Declamando entusiasmado.) 
«¡Bien muerto el muerto está, 
mas yo quisiera 

mi venganza apurar hasta las heces, 
haciendo que. á la vida renaciera 
para poder matarle treinta veces! • 
«¡Morir á podadera, 
esa es la muerte vil que tú mereces! > 



19 



ESCENA VIII. 

Dicho?, el Peion (que se sorprende al escuchar á Julio). 



Pelón. 


¿Es una ametralladora 




que de esa manera mata? 


José. 


Es un poeta... ¿está usté? 




¡Esos siempre están en Bábiat 


Pelón. 


¡Qué! ¿No ha venio toavia? 


José. 


No pareció... 


Pelón. 


Pues ya tarda... 


D. Jijan. 


General, muy bien venido: 




antes no nos dijo nada; 




andaba usted de fatiga?.. 




¿Una gotita?.. 


Pelón. 


¡Mil gracias! 




(Se sienta junio á los dos.) 



ESCENA IX. 

Dichos, Sekapia y el Polizonte, que entran y se sientan 
lejos de los demás. 

D. Juan. Buena embarcación, compadre, 

y en tí clava sus miradas... (Al Pelón.) 
Sekapia. (No me kabian engañado 

él es, y aquí me las paga.) 
Pelón. (¡San Benito de Palermo!) 

(Disimulando, á los dos Juanes.) 

¡Mi mujer!.. ¡Voy á matarla!) 
D. Juan. Aguanta el mirlo achantao. 
Juan. Estos son casos de calma. 

Serapia. (Bien dije yo... ¡mala yerba ) 

Pelón. ¡Viene con uno!.. ¡Y qué facha! 

D.Juan. Juanillo, ten más aplomo... (Conteniéndole.) 

véngate... pero con gracia; 



20 



dala tú celos también... 
Pelón. ¡Tienes razón! ¡Lo que tarda!.. 

(Sentándose y alzando la, voz en lo que sigue.) 
¿Dónde andará mi Jesusa? 
¡No puedo esperar con calma! 
(¿Esas tenemos? ¡No mira!.. 
¡Está ciego!.. ¡No repara!..) 
¿Conque es tan guapa esa chica? 
No hay pintor pa retratarla. 
Es la gloria en confitura, 
del mar olita rizada. 
Porque al mar se cayó un dia 
se gorvió salitre el agua! 
¡Mozo! sírvenos refrescos 
á todos los de la sala, 
que está el tiempo caluroso 
y hace falta mucha horchata. 
No sernos acá tan rudos 
ni de tan mala crianza, 
que en esta tierra un obsequio 
se admita de mala arana. 



Serapu. 

Juan. 

Pelón . 



Serapia. 



Pelón 



ESCENA X. 

Dichos, Curro, Pepete y otro chulo que toman asiento. 



D. Juan. 


Señó Curro... ¿una copita? 


Curro. 


Estimando... muchas gracias. (Beben copas.) 


Pelón. 


¿Pero no viene Jesusa? 


José. 


Aquí viene con la cara. 


Todos. 


¡Ole! ¡viva lo bonito!.. 




¡el salero de Triana! 


Pelón. 


Venga usté aquí, cuerpo bueno... 




¡salero de mis entrañas! 


Curro. 


¡Píseme usté ese sombrero 




ya que me ha pisao el alma! 


Todos. 


¡Ole! 



ESCENA XI. 

Dichos t Jesusa (que entra con gran rumbo y lujo de 
chula. Todos la saludan con oles, chuleos y aplausos. 
Juan, al verla, se cala la gorra y se tapa la cara con 
una mano). 

MÚSICA. 

Jesusa. De la flor del granado 

salid mi boca, 

y estos dos carrillitos 

pintó nna rosa, 

De la flor, etc. 

Ole con ole, 

por eso cuando piso 

derramo flores. 
Los xbes. Ole con ole, etc. 

Tiempo de panaderos. 

JísrsA. Y yo sólita 

tengo salero 
cuando me bailo* 
los panaeros. 

Y cuando escucho 
que me hacen palmas, 
sola en el mundo 
tengo yo gracia. 

Gobo y Jesusa. Y ole y ola, que venga el que quiera 
á ver la verdad. 

Y ole y ole, por estos pinreles 
que son la chipé, que son la chipé. 



'¿'.í 



HABLADO. 



Jesusa. ¡Saludo á la concurrencia!.. 

Me asentaré... estoy cansada. 
Sekapia. (¡Con que esa es doña Jesusa!.. 

¡Pues no le encuentro la gracia!) 
Melodía. ¡Qué canción te he escrito, chica! 

¡Qué canción tan rosiniana! 

¿Quieres oiría al piano?.. 
Julio . ¿No vés que está fatigada? 

Señores, si lo permiten, 

ya que estamos los de casa, 

voy á leer esta escena 

que es la final de mi drama . 
Sekafia. ¡Si, lea usted su comedia, 

porque auditorio no falta 

y tiene usté pueblo bajo 

que le tocará las palmas! (Mirando a Jesusa.) 
Jesusa. Si es que vá con mi presona, 

doña Cursi... esa tonada, 

le diré que son trigedias 

las fiestas que más me agradan. 
Serapia. Pues descuide usté... hija mia, 

que esa será... lá posdata. 
Juan. (Te digo que sí que es ella, (á D. Juan.) 

Y al verla quedé sin habla.) 
D. Juan. Pues digo lo que al soldao; 

estos son casos de... calma. 
Pelox. Oiga usté, cielo bonito: 

¿ni siquiera una mirada 

pa este cuerpo... de ejército? 
Jesusa. En este cielo hay borrasca... 

Va subiendo un nubarrón 

y barrunto granizada! (Mirando á Serapia.) 
Sebapta. Por mi que llueva. — ¡No sé 

si me traigo mal paraguas! 



23 



Jesusa. Mejor fuera un para-rayos . 

Serapia. Mucho viento... y luego... cada. 
Jesusa. Voy á hacerla una pregunta: 

(Se levanta y se acerca á Serapia que se levanta también.) 
¿Qué indilugencia se gana 
saliendo en la procesión 
de las siete bofetadas? 
Pues se gana recibirlas 
la que presume de darlas. 
¿Y duelen mucho? 

No sé, 
porque como en esta cara 
no se han visto nunca... 

¡Sebo! (Con soma). 
No lo dirá usté mañana, 
¿Y cuándo? 

Pos justamente 
ahora, las cosas claras: 
no tengo nada que hacer... 
¡va usté á verlo... so jonjana! 
(Agarrándose á pelear). 
¡Caballeros, contenedlas! 

(Procuran separarlas). 
¡Señoritas!.. ¡Ya está armada! 

¡Toma! 
¡Toma! 

¡Que se pegan! 
¡Quita!.. 

¡Suelta! 
¡Qué se matan!.. 

¡Orden! 
¡Silencio, señoras! 
¡Qué sinfonia tan larga! 
(Se arremeten las dos: confusión, gritos: Pelotí desenvaina 
la charrasca: el Polizonte levanta el palo: Julio grita de pié 
sobre una mesa: caen mesas y sillas: se rompe bajüla y se 
restablece el orden poco á poco.) 



Serapia. 

Jesusa. 
Serapia» 



Jesusa. 

Serapia. 
Jesusa. 



Julio. 



Jesusa. 

Serípia. 

Melodía. 

Pelón. 

D Juan. 

Melodía. 

Polizonte. 

Julio. 

Melodía. 



24 



ESCENA XII. 

Dichos y José. 

José ¡Señoras! Circunspección: 

¡orden, acabe el escándalo!.. 
¡Estas cuestiones se guardan 
para meriendas de callos, 
y no para estos cafeses 
tan finos y acreditados! 

Juaít. ¡Chicol De modo y manera 

que tengo que estar callao 
siendo yo aquí el primo dono! 
Quiera ó no quiera tu amo 
tono me doy y... esetera... 
Con que, ya estás despachao. 
(Separa a José de un empellón.) 

Sebapia. Corriente: voy... á vestirme 
y á casa de un escribano 
para hacer mi testamento 
por si luego ocurre algo. 

Jesusa. (Bui lándose.) Podia Vd. avisar 

al enterrador de paso!.. 

Polizonte. ¡No empecemos! Hasta luego. 
(Coje del brazo á Serapia.) 

Serapia (¡Qué plan tengo! ¡Soberano!) 

Ascucha, José: ¡una cena .. 
pa luego tarde... ¡yo pago! 

Jkstjsa. ¡Viva el rumbo! 

Melodía. ¡Que te calles! 

(Vánse Serapia y el Polizonte.) 

Julio. Pues yo me guardé un sopapo 

que vale catorce duros... 
voy á ponerme unos paños 
de aguardiente, mas por dentro 
que es remedio muy probado . 



25 



ESCENA XIII. 

Dichos, menos Sebaha, el Polizonte, Melodía t Julio. 



Pelón. ¡Esta noche los paso aquí á degüello!.. 

(En secreto á sus amigos en corro. J 
No sé como me pude contener. 
¡Os digo la verdad! ¡Pareció aquello! 
Esa que se ha marchao... ¡es mi mujer! 

D. Juan. Te doy por el hallazgo enhorabuena. 

Juan. ¡Silencio; que escomienza otra función! 

Presentándose con aire dramático y capa-rota á lo matón.) 
Eche osté acá la vista, so morena. 

Jesusa. ¡Qué veo! ¿Eres mi Juan ó su alma en pena? 

¿Eres mi tierno esposo ó su visión? 

Juan. Escuchándote estuve allí achantao, 

(Declamando en estilo trágico.) 
presa de cien horribles confusiones 
pensando si empezaba á pescozones: 
mas el juez ha de estar bien ilustrao. 
Razón es que yo en autos quiera* estar, 
informado de todo, y en el quid 
de tu vida y tus... cantes en Madrid 
' y puedes empezármelo á contar. 

Pelón. ¿Conque esta, señor Juan, era su esposa"? 

D. Juan. Y tú respetarás ese contrato... 

Juan ¿Es usted de Jesusa alguna cosa?.. 

(Al Pelón.) 

Jesusa. Nunca jamás pasó de candilato. 

Pelón. T por mí no habrá quimera: 

¡por estas cruces lo juro! 

Jesusa. Puedes estar bien seguro; 

y además que yo... 

Pelón. Libre era .. 

¡Todos te dieron por muertol... 
Jesusa. Yo difunto te rezaba, 



26 

y cuando menos pensaba 

te presentas á mi... y ,tuerto! 
Juan. Mas vale tuerto que cojo. 

Mientras me queden los brazos... 
(Señal de robar.) 
Jesusa. ¡Si vienes hecho pedazos! 

¿Y dónde perdiste ese ojo? 
Juan. No creas que se perdió, 

que en un papel lo guardé, 

pero yo me descuidé... 

y el gato se lo comió. 
Jesusa. ¿Mas le perdiste con gloria? 

Juan. Y con salero, .chipé! 

Jesusa. Pues ven á tomar café 

y me contarás tu historia. 
(Entra una madre de familia con cinco chicotes; siéntanse 

á una mesa.) 
Madke. Colocaos todos bien 

para pasar la velada, 

pronto degará la gente 

y están las sillas escasas. 

¡Mozo!... mi copa de anis 

y cinco vasitos de agua. 
José. Lo de siempre... ¡Nueve cuartos 

y tienen fiesta hasta el alba! (Los sirve.) 

ESCENA XIV. 

Dichos t Julio. 



Julio. 



Pelón. 
Julio. 



¡Se apaga mi inspiración! 

¡Siento el cerebro estraviado 

y no acabo de encontrar 

para el final un buen rasgo! 

¿Y eso que es? 

Esto es un drama, 

muy bonito, en quince cuadros, 



27 

y ha de morir el galán 
y no sé cómo matarlo. 

Pelón. De un mete y saca. 

«Folio. ¡Imposible'. 

Pelón. Petróleo refinado. 

Julio. ¡Dicen que mató Cain 

con la quijada á su hermano! 

Pelón. ¡Valiente boca tendria 

si lo mató de un bocado! 

Julio. El caso es hacer llorar, 

no hay drama bueno sin llanto. 

Pelón. Yo conozco mucha gente 

que reniega de lo trágico. 

Jttlio. Para eso tiene mi drama 

un remedio que he inventado. 
Como unos quieren que muera 
el traidor, y otros salvarlo, 
yo le pongo tres finales, 
y así puede el empresario 
contentar á cada turno 
de señores abonados. 

ESCENA XV. 

Dichos, Melodía y José. 



José. 


Sefiá Jesusa, D. Julio... 


Melodía. 


Jesusita, vamos, vamos... 


Jesusa. 


¿A dónde? 


Mklodia. 


¡Cómo! ¿A ensayar? 


Jesusa. 


Entoavía es temprano... 


Mklodia. 


Como hoy hay canciones nuevas 




va á entrar aquí todo el barrio . 


José. 


Y vá á venir el alcalde... 


Julio. 


]Son las sietel Ensayo, ensayo. 


Jesusa. 


¡No hay que faltar! Ensayemos. 


Melodía. 


Pero lejitos del piano, 



28 

á ver si estamos seguros. 
Julio. ¡Mucha gracia!.. 

Jesusa. Bueno... ¡Andando! 

Julio. No olvides que el movimiento 

ha de ser por lo más alto. 
(Canta Jesusa malagueñas á la orquesta, á la guita,/ ra ó al 
piano, y todos los concurrentes al café la jalean con oles y 
palmas.) 

- HABLADO. 



Julio. 

Melodía. 

Julio. 

Melodía. 

Jesusa. 

D. Juan. 

Pelón. 

Melodía. 

Todos. 

Madre. 



D. Juan. 



¡Qué furor vamos á hacer! 
¡Melodía celestial! 

Y un meneito de aquí. 

¡Y otro poquito de acá! 
Es un movimiento dulce. 

jMuy gracioso! 

¡Muy juncal! 
Es un baile embriagador. 
¡Taratatá, taratatá! 

(Bailando menudito). 

Y es un baile contagioso. 
¡Hasta mis niños están 
sentaditos en la silla 
dale que dale!.. ¿Qué tal? 

¡Y á mí me bailan las piernas 

sin poderlo remediar! {Bailan todos. 



ESCENA XVI. 

Dichos y Sebapia. 



Serapia. ¡Verás si paran en seco! 

Ya estamos todos acá. 
Pelón. ¡Mi mujer! 

Julio. La que sacude. (Escapa de un salto.) 

Jesusa. ¿Vd. gusta de bailar? 



29 



Melodía. 


(¡Aquí va á haber un crescendo 




de moquetes que ya, ya!..) 


Serapja. 


¿Diga usté prenda, y ahora 




me lo podrá usté negar? 


Jesusa. 


¿El qué 1 ? 


Serapia . 


Lo que dice el mozo. 


Jesusa. 


¿Y qué es? 


Serapia. 


Que está usté guilláa 




por mi marido. 


PfiLON. 


¡Muchacha! . 


Juan. 


Eso no será verdad. 




La señora es mi parienta... 


Serapia 


¿Su esposa de usted? 


Juan. 


¡Cabal! 


Serapia . 


Me alegro de haberlo dicho. 




Así la pondrá moráa .. 


Jesusa. 


Pues á mí me ha dicho Pepe, 




y no lo podrá negar, 




que usted y el de la secreta... 


Serapia. 


¡Mentira!.. 


.Iesusa 


Usté lo sabrá... 


Pelón. 


Vamos como saque el sable... 


Juan. 


Tocayo, estamos en paz. 


Melodía. 


¡Pepe es una mala lengua! 


Julio. 


Y el hombre más hicapaz... 




Yo le debo seis cafés 




y me los quiere cobrar 




el muy bribón! 


Melodía. 


¡Es un picaro! 


Jesusa. 


¡Pepe! 


Serapia. 


¡Pepe! 


Juan 


¡Pepe! 



30 

ESCENA XVII. 

Dichos y Pepe. 



Jo sí. 


¡"Van! 




Que ya es la hora. Empecemos. 


Serapia. 


Lo que vamos á empezar 




es amatarte, ;bribon! 




ven aquí, mozo charrán. 




Que lio de mil demonios 




me has venido á relatar 




de que tiene tres mujeres 




el Pelón y no es verdad . 


(Poco á foco mn entrando todos los personajes que juegan 




en la representación incluso el Coro.) 


José, 


Yo conté á usted los rumores 




de parroquianos que están 




al tanto de lo que pasa... 




yo creí que era verdad: 




Las lenguas toas son malas 




menos esas ahumas 




que están en casa de Lardi 




muy tiesas tras el cristal. 


Jesusa. 


¿Y qué dijiste de mí? 


Je SÉ. 


¡Puesl.. lo que diciendo está 




tdo el mundo.. Que usted era novia 




del poeta. . . 


Julio. 


¡Qué truhán! 


José. 


Y del músico. 


Melodía 


¡Embustero! 


José. 


Y de diez 6 doce más. . . 




porque se creia viuda, 




no por malos fines. 


Todos. 


¡Ah!.. 


José. 


Pero que al venir el tuerto, 




arrendaor principal, 



31 

ha dejado sin efecto 

sus esperanzas .. ¡Ya está! 
Juan. Yo estoy ya muy satisfecho. 

( Abrazando á su mujer.) 
Pelón. Tué tu conducta ejemplar. (ídem.) 

Julio. ¡Almas grandes, generosas! 

¡Valiente manga gastáis! 
Juan. Pero á José por chismoso... fá José.) 

Pelón. Todas me las pagarás. (Ídem.) 

(Persigue a José; gritos, desorden.) 



ESCENA FINAL. 



Polizonte . 


¡ Silencio, yo soy el orden 




y mando á todos callar! 


Jesusa. 


Menos yo que tengo lengua 




y vá á decir la verdá. 


Polizonte. 


(Voy á vengarme.) A la cárcel, 




tú por desertor irás (A Juan. ) 


Curh-O. 


Jesusa.... ¿lo descabello? 


Jesusa- 


¡Para qué ensuciar la espá ! 


Juan. 


Don. . cara de perjuicio! 




¡Yo desertor! no es verdá, 




estoy defunto hace un año 




desde el dia de San Juan, 




aquí tengo el rnortuario 




que me firmó el hespital. 


Jesusa 


Hoy mismo veré al menistro 




y cuenta e voy á dar 




de los milagros de usté, 






Polizonte 


¡De seguida en el despacho 




del ministro colarás! 


Jesusa 


Me coloco en la antesala, 




me dá una tos al pasar 




su escelencia, en mí arrepara 




¡digo!! ¿me recibirá??? » 



32 

Julio. ¡Treinta y seis veces que sí! 

Polizonte. Ea, consiento en callar. 

Jesusa. Más vale así: agradeciendo. 

Melodía. Absolución general. 

Serapia. José, ¿y el encargo mió? 

José. Poniendo la mesa están. 

Julio. ¡Jesusa!., diies ¡adiós! (Al público.) 
¡¡que convidan á cenar!!! 

Canto final. 



Jesusa y coro Cuando la comedia 
llega á su final, 
hay una costumbre 
que se ha de guardar. 
El pedir aplausos 
si les agradó, 
con que vengan palmas 
á más y mejor. (Cae el telón.) 



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